Barcelona afronta un momento decisivo en la gestión de su actividad turística, con una hoja de ruta que combina inversiones públicas, medidas regulatorias y proyectos de innovación. El objetivo declarado por el ayuntamiento es consolidar un modelo de «Barcelona turismo sostenible» que reduzca impactos, mejore la calidad de las visitas y genere retorno social para la ciudad y sus barrios.

Las políticas recientes se articulan en torno al Plan de Sostenibilidad Turística de Destino (PSTD), la reasignación del impuesto turístico (IEET), medidas sobre cruceros y alojamiento, y una batería de actuaciones sobre movilidad e infraestructuras. Estos planes avanzan con hitos concretos y fechas límites que sitúan 2026 como un año clave para la evaluación y culminación de muchos proyectos.

El PSTD y la financiación NextGeneration

El Plan de Sostenibilidad Turística de Destino (PSTD) ha sido un eje central para canalizar fondos hacia la transición verde y la digitalización del sector. Barcelona obtuvo aproximadamente 41 M€ de los fondos NextGeneration para 19 proyectos que comprenden alrededor de 50 acciones orientadas a la eficiencia energética, digitalización y competitividad.

El PSTD tiene un calendario acotado: su ejecución principal concluirá en mayo de 2026. En abril de 2025 el plan había completado aproximadamente la mitad de sus hitos; en palabras del informe municipal: «Barcelona has already completed 50.78% of the steps of the PSTD».

Ese avance permite ya ver resultados tangibles y también recalcar la necesidad de cierre y evaluación rigurosa en 2026. Las lecciones aprendidas del PSTD servirán para ajustar políticas posteriores en materia de gobernanza turística y retorno social de las inversiones públicas.

Proyectos de infraestructuras y actuaciones en el espacio público

Varias actuaciones del PSTD y otras iniciativas municipales han puesto el foco en modernizar infraestructuras clave para el turismo y la movilidad. Entre ellas destacan la remodelación de l’Estació Barcelona Nord y la modernización de les escales de Montjuïc, proyectos pensados tanto para visitantes como para vecinos.

La creación de la “Zona Bus 4.0” busca digitalizar y gestionar el flujo de autocares turísticos, mejorando la operativa y reduciendo la congestión en áreas sensibles. Estas medidas forman parte de una apuesta mayor por ordenar la movilidad turística y priorizar transporte más sostenible.

Al mismo tiempo, se han impulsado actuaciones para esponjar el espacio público y recuperar usos vecinales en zonas de alta afluencia, combinando infraestructura física con gestión digital y planes de actividad local.

Reducción y reordenación del turismo de cruceros

Uno de los cambios más visibles para 2026 es la reordenación del tráfico de cruceros. El acuerdo entre l’Ajuntament de Barcelona y el Port de Barcelona contempla pasar de 7 a 5 terminals al moll Adossat, la demolición de las terminales más antiguas y la construcción de una nueva terminal pública.

Como parte del calendario acordado, está previsto el cierre del terminal del Sud (Barcelona South wharf) a finales de 2026. El alcalde Jaume Collboni subrayó la importancia de esta decisión con una declaración contundente: «For the first time in history, a limit is being placed on the growth of cruises in the city.»

La medida busca reducir los impactos ambientales y sociales vinculados a los cruceros, así como incentivar un turismo de mayor calidad y con menor presión puntual sobre el litoral y el centro urbano.

Reasignación del IEET y el Plan Clima Escola

La recaudación del impuesto turístico (IEET) y su recargo municipal , fijado en 4 € por persona y noche, han permitido multiplicar ingresos desde 2019 y destinarlos a retornos sociales. En 2024 la recaudación total por turismo (IEET + recargo) superó los 106 M€.

Parte de esos ingresos se han comprometido a iniciativas de largo alcance: el Pla Clima Escola prevé una inversión total de 100 M€ (financiada con el recargo) para climatizar y descarbonizar 170 centros escolares mediante aerotermia, renovación de aire, control domótico y placas fotovoltaicas.

El Plan Clima Escola se desarrolla por fases: la primera incluyó 24 colegios en 2024 y una segunda fase de 30 colegios en 2025, con el horizonte de climatizar 170 centros antes de 2029/2030. Además, en junio de 2025 el Ayuntamiento aprobó 11,64 M€ procedentes del IEET para 27 proyectos, un tercio vinculados a la gestión del turismo y al despliegue de Espacios de Gran Afluencia (EGA).

Espacios de Gran Afluencia Turística (EGA) y vivienda turística

La estrategia municipal incluye la definición y despliegue de 16 Espacios de Gran Afluencia Turística (EGA), cada uno con planes de acción locales para regular flujos, impulsar comercio de proximidad y recuperar usos vecinales. Un ejemplo específico es el Pla d’Acció de l’EGA Sagrada Família presentado en junio de 2024.

Los EGA incorporan medidas tanto operativas como culturales: desde ordenanza y señalización a iniciativas vecinales como «Juguem a les places», financiadas desde 2025 para dinamizar y devolver la vida a los espacios públicos.

En materia de alojamientos, la alcaldía de Collboni anunció la no renovación de licencias de Viviendas de Uso Turístico (VUT) y la no concesión de nuevas. El calendario de eliminación progresiva de VUT legales aparece en prensa con fechas que van de 2028 a 2029; existe discrepancia entre medios sobre el año exacto, por lo que se recomienda consultar los textos municipales para precisión legal.

Movilidad turística, diversificación y grandes eventos 2026

La ordenación de autocares turísticos y la Zona Bus 4.0 forman parte de la respuesta a la presión que ejerce la movilidad asociada al turismo. Estas medidas operativas buscan minimizar el impacto sobre la movilidad urbana y priorizar conexiones más sostenibles con transporte público y estaciones bien conectadas.

Paralelamente, Barcelona apuesta por la diversificación y la desestacionalización: la ciudad trabaja para atraer eventos culturales y arquitectónicos durante todo el año, con iniciativas financiadas parcialmente con IEET para generar retorno social. La Capital Mundial de la Arquitectura 2026 es un ejemplo de evento que puede ayudar a redistribuir visitantes y actividad fuera de picos estacionales.

También se han impulsado certificaciones y buenas prácticas en turismo cultural y deportivo: instituciones como el FC Barcelona y su Museu han incorporado certificaciones de sostenibilidad (Biosphere) que evalúan consumo de energía, agua, biodiversidad y alineamiento con los ODS, mostrando cómo la cultura puede liderar modelos de turismo más responsables.

Impacto, cifras y tendencias recientes

Los indicadores de los últimos años muestran una Barcelona con menos volumen de visitantes que antes de la pandemia pero orientada a mayor calidad. En 2024 la ciudad registró alrededor de 15,5 millones de turistas que pernoctaron en la ciudad, y los análisis municipales señalan una reducción del volumen respecto a 2019 (por ejemplo, aproximadamente ‑12% en 2023 frente a 2019).

Las decisiones tomadas , desde límites a los cruceros hasta la reasignación del IEET, responden a una estrategia declarada de «menos turistas, más repartidos y de mayor calidad». Esta orientación busca reducir saturaciones puntuales y distribuir beneficios en el tejido local.

En conjunto, los proyectos ejecutados y en marcha hasta 2026 permitirán evaluar si las medidas han logrado combinar sostenibilidad ambiental, viabilidad económica y retorno social a barrios y sectores más vulnerables.

Para detalles legales, calendarios y textos completos de las medidas municipales consulte las fuentes oficiales citadas por el Ayuntamiento y el Port de Barcelona.

La transformación del modelo turístico en Barcelona es ambiciosa y exige seguimiento continuo, transparencia en la ejecución de fondos y la implicación de la ciudadanía para consolidar un destino más sostenible y justo.